juzgar a los demás

Juzgar a los demás, la maldición del juicio crítico.

Juzgar a los demás o juzgarte a ti solo te hará vivir en una atmósfera de energías negativas, alejándote del verdadero sentido de la vida.

El juicio tiene una energía sumamente negativa, por eso siempre debemos evitar la crítica o a la acción de juzgar a los demás.

Toda “opinión” que emitas la cual denote un aspecto negativo de lo que sea, hacia otra persona o hacia ti, es un juicio, por tanto, es una emoción negativa. 

Cuando juzgas a los demás culpas y en la culpa solo esta presente el ego, la culpa se convierte en una justificación de enojo y resentimiento que tu expresas de ti mismo, hacia los demás. 

“Nunca vez el defecto del otro, solo ves tus defectos proyectados en el otro”.

Tal como refiere el pasaje bíblico: no juzguen y no serán juzgados, porque en el acto de juzgar a los demás, solo te juzgas a ti mismo.  

Cuando juzgas a alguien, estás viendo tus aspectos negativos o tienes celos de esa persona, porque deseas ser capaz de comportarte de la misma manera en que esa persona lo hace. Explora tu interior e identifica que sentimiento o qué situación te motiva a juzgar, haciéndote estas interrogantes:

¿Lo que no te gusta de esa persona, será porque es un rasgo similar de tu persona?

¿Te gustaría hacer lo que esa persona hace?

¿Quieres comportarte como esa persona se comporta?

¿Deseas tener la suficiente confianza y amor propio para tener el estilo de esa persona?

¿Qué quieres de esa persona que sientes tantos celos?

Busca siempre reflexionar, ser honesto contigo mismo y perdónate por juzgarte a través del otro, porque todas las personas somos perfectas y nuestro paso en este plano solo es de evolución y aprendizaje.

Cuando los sentimientos negativos invaden gran parte de tu día a día, es señal de que algo no anda bien y que deberías prestar atención a tu salud mental. 

6 consejos para dejar de juzgar a los demás:

  1. Toma hoy y ahora la decisión de no juzgar y elimina totalmente el juicio de tu vida. No juzgues a nadie por nada, cada persona es perfecta en su individualidad. Admíralos y elógialos, porque tu eres parte de ellos, todos somos una unidad. 
  2. Practica el desapego, toma un espacio para ti, revisa de dónde viene la emoción y eleva el sentimiento a las vibras positivas. 
  3. Utiliza tu mente de manera correcta y consciente.
  4. Tu mente tiene un inmenso poder, el cual te puede beneficiar o perjudicar dependiendo de en que te enfoques. Puedes usarlo para ser feliz o puedes usarlo para ser infeliz, todo está en ti y las decisiones que tomes.
  5. Réstale importancia a todo, cuando menos te preocupas, menos sentimientos negativos tienes. 
  6. Practica la paciencia y la empatía.

Espero de corazón poder haberte ayudado a dar un paso más en este proceso evolutivo. Mi misión es ayudarte a sanar.

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