Aceptar migajas en una relación es uno de los principales actos que evidencian las memorias emocionales no sanadas desde una herida profunda.
Es probable que al leer esto, algo resuene en ti, ya que las heridas suelen activarse cuando el inconsciente reconoce la información y la relaciona con el pasado, y justo quiero que reflexiones al respecto.
Cuando se elije mal a una pareja una y otra vez, no es mala suerte, es la repetición de la herida del pasado que aún no logras sanar y mientras tu pasado siga activo en tu mente inconsciente,
tu vida va a seguir siendo un reflejo de esa herida.
Hay una parábola que parece simple, pero es profundamente reveladora y quiero citarla textualmente para tí “El reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas;
y al encontrar una perla de gran precio, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.”
En esta parábola, la perla habla de la capacidad de reconocer tú valor, muchas personas se desconectan tanto de sí mismas que olvidan lo que son y pierden completamente el valor de si mismos, producto de las heridas del pasado que aun se encuentran presentes, heridas que han reprogramado tu mente con un “no vale nada”.
Desde la hipnosis clínica entendemos algo clave, y es el conflicto que existe cuando tu mente consciente quiere amor, paz y estabilidad, pero tu mente inconsciente solo repite lo que conoce, caos, desamor y violencia, no siempre lo que conoces es sano, más aun si en tu infancia viviste en un ambiente envuelto en rechazo, abandono, desvalorización o amor condicionado, dará como resultado un registro en el sistema en donde esas situaciones negativas son amor y por lo tanto, de esta manera te permitirás “recibir amor”, aunque duela, aunque te rompa y aunque te haga sentir menos, porque las heridas son la gran venda emocional que no te deja ver la realidad.
Probablemente habrás escuchado la frase “está enamorada, por eso tiene una venda en los ojos”, pero no, la verdadera venda que no le deja identificar que el amor no debe doler, son sus heridas del pasado.
Cuando tus heridas del pasado están activas, empiezas a elegir relaciones que se sienten familiares, realmente no porque sean correctas, sino porque tu mente ya estuvo ahí antes y reconoce esa forma tóxica de amor. Aquí es donde la parábola cobra sentido desde la sanación, no es que la perla no haya estado, al contrario, tu perla interior nunca se ira de ti, es que no podías reconocerla. Porque cuando una persona no ha sanado su herida, confunde intensidad con amor, confunde apego con conexión, confunde necesidad con elección, esto hace que termines aceptando menos y creyendo que es lo que te toca.
La hipnosis clínica no trabaja en la superficie, no se queda en “piensa positivo” ni en “ámate más”. La Hipnosis Clínica Va directo al origen, a la primera vez que te sentiste no suficiente, a la experiencia donde aprendiste a conformarte o a la emoción que tu mente sigue repitiendo en automático en donde te desvalorizas cada vez más, y cuando accedemos a estas memorias, podemos reprogramarlas para que tu Perla Interior vuelva a sentirse tan valiosa que nunca será opción no elegirla, porque una vez que la reconoces y la tienes, nunca más podrás soltarla. Ya que no se trata de cambiar tus decisiones o la manera en la que elijes, se trata de cambiar la programación que está tomando decisiones por ti. Cuando entras en un proceso profundo de sanación a nivel inconsciente y tu mente se reprograma, tu percepción de la realidad cambia de inmediato y al existir este cambio, todo deja de repetirse, empiezas a verte de manera distinta, identificas tu gran valor y tal como la parábola, te elijes, aunque eso signifique perder todo lo que tenías e ir en contra de lo que creías que era lo correcto y que tanto daño te hacía. Porque ahora elijes no desde la herida del pasado, sino desde tu valor real, entonces dejas de aceptar migajas, de insistir donde no te elige y de justificar lo que te duele.
Si quieres reconocer la perla preciosa que hay en ti, te invito a mi formación Sanando Heridas del Pasado, en donde podrás Identificar y reprogramar los hilos invisibles que han tejido tus relaciones hasta hoy, comprendiendo cómo tu historia familiar y los vínculos con tus padres han condicionado tu forma de dar y recibir amor sin que te dieras cuenta. Para mas información ingresa directamente al link Sanando heridas del pasado – Grexi Albornett
No necesitas aprender a elegir mejor, solo necesitas sanar la parte de ti que cree que eso es lo que merece. Porque cuando sanas, nunca más vuelves a aceptar menos.
